Agricultura

La soja perdió pie ante altos costos y países más competitivos

Para el Ing. Agr. Martín Ibarlucea con los rendimientos promedio de los últimos 7 años, con el componente de costos y el valor de las rentas, corre riesgo la rentabilidad del cultivo.

CULTIVOS DE SOJA

¿Cuál es el momento que se vive en la agricultura en el Noreste en cuanto al clima?

Tenemos dos cultivos contrastantes. Mientras para el arroz en particular hemos tenido después de la complicación de la siembra buenas condiciones. La siembra fue bastante complicada, las chacras arrancaron tarde y desparejas, pero climáticamente tuvimos luego del 6 de enero, que fue la última lluvia y que no nos daba tregua, hasta la fecha hemos tenido condiciones muy buenas y favorables para el cultivo, donde las chacras se emparejaron muchísimo; se apuraron los ciclos, y las chacras están muy sanas y con muy buen desarrollo; podríamos decir que con un potencial muy interesante en lo que respecta a la producción de arroz.

¿Y en cuanto a la soja?

Por otro lado tenemos todo el tema de los cultivos de soja en los cuales sufrimos las mismas complicaciones de siembra, relacionados al exceso de lluvias, problemas de implantación, baja de poblaciones en plantas, y anduvimos muy bien hasta esa misma fecha 10 – 15 de enero. Luego las lluvias se volvieron escazas y erráticas, donde tenemos situaciones de chacras donde las lluvias no fueron importantes y donde hubo algunas donde se perdió algo del potencial de rendimiento por falta de lluvias.

En la actualidad podemos decir que se detuvieron las perdidas, seguimos con déficit hídrico en las chacras, estamos con poca agua almacenada en el suelo, pero por lo menos paramos de perder potencial. Todo depende de la calidad del suelo, de cómo te tocó en suerte las lluvias, donde hubo zonas en las cuales llovieron 60 mm y otros lugares donde no llovió nada, con distancias en línea recta de menos de 10 kilómetros.

¿En cuánto se estima que se redujo el área de soja en esta zona del país?

No hicimos la cuenta concreta de la superficie, pero puedo decir que la reducción de área cultivada está por encima del 40 %. Las situaciones en las cuales se abandonaron chacras viene más por el lado de contratos que se terminaron y el agricultor sojero que muchas veces hacía los dos cultivos arroz y soja, ese fue el factor que más se redujo. El que hacía las dos actividades para amortizar maquinaria, personal, y aprovechar algún negocio, ese se concentró pura y exclusivamente en el arroz abandonando áreas más complicadas para el cultivo como son zonas bajas; y ahí si hubo una reducción interesante de área. Pero no hubo ruptura de contratos. Eso no lo vimos. La gente está cumpliendo con los contratos, con una expectativa de que el negocio vuelva a tener algún reacomodo en los números, sea por el lado de los precios lo que no está claro, o sea por el lado de la reducción de costos.

Hace unos días atrás la empresa desarrolló una jornada con productores y técnicos donde se mostró cómo funciona el mercado de la soja.

Lo que se hizo fue explicarles a los productores acerca de la complejidad de la formación de precios de los granos. Pero no con espíritu de hacer futurología de ver que es lo que va a pasar, pero sin entender cuáles son los movimientos de los precios. Además en el caso particular de la soja donde tenemos mercado a futuro hay diferentes estrategias para el productor de fijar precios de la futura cosecha para que el productor tenga cierta cobertura y administrar algunas de las variables del precio.

En esa presentación se explicó como son los componentes del precio, y surgieron varias lecturas de la realidad; saber cuánto del mercado ya está comprado y que está en el entorno del 30%; cómo van los grandes actores de la producción, o sea los que afectan la oferta del grano de soja en particular, como son Estados Unidos, Brasil, Argentina, y el impacto que está teniendo en ese país, con una nueva realidad política que tiene bastante esperanzado al sector productivo argentino, y eso va a tener una repercusión en la oferta de granos o en las perspectivas de oferta de grano, ya que eso también juega en el mercado de la soja.

El mercado Chino está dando señales de desaceleración, con señales de poca avidez por compra de granos, y que en definitiva es lo que tiene estabilizado el precio en los niveles que estamos viviendo hoy, entre U$S 300, 310 por tonelada de soja en puerto.

¿Cuál es el panorama de la soja en el Mercosur?

Lo que más nos afecta a nosotros regionalmente es que Brasil, Argentina y Paraguay también tienen la variable del tipo de cambio que los ayuda muchísimo. El ejemplo más claro es el brasilero, ya que los productores de soja en Brasil están cobrando la soja en reales prácticamente al mismo precio de cuando la vendíamos a U$S 450, y hoy para ellos en reales el negocio se mantuvo o inclusive hasta mejoró, donde tienen un componente de precios 100% en moneda local, lo cual para ellos el negocio de producir soja no empeoró.

Nosotros en Uruguay tenemos una realidad totalmente al revés. Si bien tenemos un ajuste en el tipo de cambio, el componente de estructura costos internos para nosotros es 95% en dólares; por lo que sí sufrimos la caída de precios, la cual se ubica en un 25% de la facturación, lo cual es muy difícil de absorber cuando todos tus costos son en dólares, realmente el negocio empeoró en un 25% para nosotros.

Sin embargo tanto para Brasil, Argentina, en gran medida y Paraguay, que está en una situación parecida a nosotros con ajuste de precio, pero también están con muchos insumos dolarizados, pero a su vez tienen mucha más productividad, o sea que producen mucho más por hectárea. Pasaron de tener un negocio extremadamente bueno a tener uno que no es tan bueno, pero sigue siendo un negocio con márgenes positivos.

¿Cómo han sido los rendimientos de los cultivos de soja en Cerro Largo?

La última zafra de soja en Cerro Largo tuvo mucha variabilidad, porque también en el verano 2015 se nos cortó el agua en febrero y marzo, y no fue homogénea la situación. Entonces podemos decir que el año pasado tuvimos rendimientos muy buenos de 3.000 kg/há. y productores que no llegaron a 1.500 kg/ha haciendo las cosas bien, sin ser negligentes con la ejecución de la actividad. O sea que hubo un componente climático muy aleatorio.

Podríamos decir que en términos promedios para soja de primera con siembra en fecha y con toda la tecnología, el rendimiento promedio debe oscilar entre 2.300 y 2.400 kg/ha, ese el rendimiento promedio de los últimos 6 – 7 años.

El año pasado ese promedio anduvo en 2.000 kg/ha, donde hubo una caída de unos 400 kilos.

¿Con cuántos kilos debe contar un productor de soja en Cerro Largo para que los números den?

A un productor en esta zona del país hoy los costos directos del cultivo, con entrega en las plantas de recibo que hay en Melo, los costos directos van a andar en el eje de los 2.200- 2.300 kilos por has. A eso hay que agregarle la renta. Y ahí entramos en distintas ecuaciones, porque cada cual tiene su arreglo particular. Pero hoy una renta promedio de esta zona debe andar en 400 kilos de soja, lo que quiere decir que hoy un productor de soja en Cerro Largo para hacer la actividad y salir neutro, ni ganar ni perder, tiene que promediar 2.600 kilos por hectárea.

Es decir 2.600 kilos a cobrar, sin basura, libre de secado, libre de dañado, libre de quebrado. Estamos hablando que no es el promedio de los últimos 7 años, por lo que estamos hablando que el promedio de soja de primera en campos aceptables anda en 2.400 kg, lo que indica que estamos en unos 200 kilos abajo en el costo. Imagínese las perspectivas para ganar algo…

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