Agricultura / investigación

INIA firma convenio para mejoramiento genético de la soja

Están vinculados al mejoramiento genético de la soja y al estudio de la salud de los suelos y la producción

Soja.

Pablo Antúnez

Fortaleciendo la cooperación ya existente entre ambas instituciones, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Julius Kühn Institut (JKI) de Alemania, suscribieron dos nuevos acuerdos de investigación agrícola, en el marco de la gira presidencial del Presidente de la República, Tabaré Vázquez, por Alemania.

Al regresar a Uruguay, el titular de INIA, Álvaro Roel explicó a El País que uno de los proyectos está vinculado con el mejoramiento genético de la soja. “La idea es utilizar herramientas súper avanzadas como la edición genómica, que permite alcanzar los mismos resultados que hoy tenemos utilizando transgénesis y con toda la problemática que eso implica”. Roel aseguró que con la edición genómica “se puede llegar a los mismos resultados sin caer en la categoría de transgénicos” y eso tiene un potencial muy grande.

Se trata de un proyecto   de aprendizaje de esta herramienta con un país que es referencia en la investigación dentro de la Unión Europea, en un proyecto que “hoy está vinculado a la soja no transgénica, pero si se domina la técnica se podrá aplicar en otros cultivos como cebada, trigo o arroz”, dijo Roel.

Para INIA, el acuerdo tiene un valor estratégico en la formación de nuevos técnicos, así como en el perfeccionamiento de los expertos que hoy ya trabajan en las áreas de mejoramiento genético.

“Los alemanes comprometieron 190.000 euros a los que hay que sumar una contraparte que Uruguay ya había adelantado. El eje clave es formar gente, incluyendo estudiantes, así como maestrías y doctorados de investigadores”.

El INIA trabaja asociado con las Facultades de Agronomía y  de Ciencias, que tienen avances importantes en estos procesos.

Suelos. El segundo de los proyectos firmados entre ambos organismos de investigación, está vinculado con la salud del suelo, porque la producción sustentable es uno de los pilares estratégicos de la política agrícola uruguaya.

“Es un convenio para estudiar las comunidades microbianas del suelo, que son las responsables de todos los procesos clave, como la formación de materia orgánica, la fijación de fósforo, nitrógeno y enfermedades”, explicó Roel.

Según argumentó el presidente de INIA, la meta “es comparar diferentes sistemas, diferentes grados de intensificación de sistemas de Alemania y Uruguay y ver cómo es el comportamiento de esta actividad microbiana, tanto desde el punto de vista de sus componentes,  como desde el punto de vista de las funciones que tienen”.

El presidente de INIA reconoció que la institución debe robustecer “el entendimiento de los proyectos y ver los procesos de la biología, que muchas veces son los que terminan dándonos las claves del camino de la sustentabilidad”.

El INIA continúa haciendo el esfuerzo por mantener a la institución conectada con el mundo, ya sea Estados Unidos, Asia o la Unión Europea; Hoy Alemania es clave dentro del bloque en investigación agrícola.

Contactos. A partir de abril próximo, investigadores de ambas instituciones harán video conferencias cada seis meses para avanzar en ambos proyectos. “Los cuerpos técnicos de INIA ya venían avanzando en estos proyectos” y al año “estarían los primeros resultados”, explicó Álvaro Roel.

Posteriormente, al año y medio, está pensado realizar un seminario entre ambas instituciones para detectar futuros proyectos. Hay una historia de cooperación entre Alemania y Uruguay en  ciencias agronómicas y el INIA parte de la figura del científico alemán Alberto Boerger y la Estación Experimental “La Estanzuela”.

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