Agricultura / Clima

El exceso de lluvias provoca pérdidas de calidad en las sojas

Las cosechas están paralizadas y las máquinas siguen sin poder entrar a las chacras desde hace semanas.

CULTIVOS DE  SOJA

Pablo Antúnez

Las lluvias están provocando daños en la calidad de la sojas que a la larga o a la corta repercutirán en el precio de la oleaginosa al momento del acopio, pero aún no están evaluadas las pérdidas.

Los productores están muy preocupados, las lluvias siguen, las cosechas —principalmente en el norte del país— están paralizadas y los pronósticos no son nada alentadores.

Según un grupo de técnicos consultados por El País, todavía es muy temprano para cuantificar las pérdidas o incluso los rendimientos de la oleaginosa, en el marco de un área que se achicó frente al año pasado y donde la gran diferencia es que hoy son más las sojas de primera —las más afectadas por el clima en etapas claves— que las segundas.

En un área estimada en Uruguay en poco más de 1,1 millones de hectáreas, unas 807 hectáreas que representan el 70% del área serían sojas de primera y las segundas llegarían a 354 hectáreas, según datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (MGAP). Hoy serían estas últimas las que estarían en mejores condiciones.

En los departamentos del sur del país, la incertidumbre de los productores es mayor. Se sabe que se perderán rendimientos y calidad, pero aún es muy poco lo que se ha podido trillar, pues las sojas no alcanzaron —en gran parte de los casos— el estado óptimo de madurez y en las pruebas que se fueron haciendo cuando se pudo, todavía salía mucho grano verde.

ARGENTINA. Mientras tanto, en Argentina, ya se perdieron 1 millón de hectáreas y podría seguirse perdiendo área si las lluvias siguen en los próximos días o la humedad continúa, impidiendo que entren las máquinas a las chacras.

Según la agencia Reuters el gobierno argentino estimó el mes pasado que la cosecha podría alcanzar 60,9 millones de toneladas, mientras que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ha previsto 60 millones de toneladas.

Actualmente, casi la mitad de los 20,5 millones de hectáreas sembrados con soja en Argentina está golpeada por inundaciones y saturación de agua, lo que retrasó la cosecha de la oleaginosa en el líder mundial en exportaciones de aceite y harina de soja.

“Estamos en una situación de mucha incertidumbre. Mientras más tarde cambie el clima, el daño va a ser más grave. Pero hay lugares que están muy bien y que están sosteniendo el volumen de cosecha”, dijo Cristian Russo, ingeniero agrónomo y jefe de la oficina de estimaciones de la Bolsa de Rosario a Reuters.

“El agricultor está preocupado no tanto porque vaya a perder tanto volumen, sino porque pierde calidad, con lo cual el acopiador le aplica una merma” de precio, dijo Eduardo Sierra, asesor climático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Los excesos hídricos y las inundaciones por el desborde de ríos aledaños a regiones agrícolas también complican el traslado de granos, ya que muchos caminos están afectados y no se puede sacar las cosechas.

Mientras tanto, los precios a futuro de la soja en Chicago treparon a comienzo de la semana a máximos en ocho meses. El repunte de valores se debió, en parte, a la posibilidad de que la demora en la recolección argentina se traduzca en una mayor demanda de la oleaginosa estadounidense. Argentina es el tercer exportador mundial de la oleaginosa que hoy sigue pagando las cuentas agrícolas.

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