Agricultura

Baja de la soja paralizó las ventas a futuro del grano

De los US$ 109 por tonelada recuperados perdió US$ 68.

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Soja. Foto archivo El País.

Pablo Antúnez.

Las ventas de soja a futuro están paralizadas tras la caída de los precios en el mercado de Chicago respecto a los que se contaban un mes atrás, provocando que los productores esperen mejores momentos para negociar sus granos.

Según el broker de granos Fernando Villamil, principal de la firma Agrosur, se estima que se vendió a futuro “entre 300.000 y 350.000 toneladas de la oleaginosa, dependiendo del área y de la producción”. Es un volumen muy bajo, porque apenas estaría representando en el entorno de 10% de la cosecha. Sin embargo, el volumen vendido es muy superior al del año pasado en la misma época, cuando no llegaba ni siquiera al 5% de la cosecha.

El año pasado se plantaron alrededor de 1,3 millones de hectáreas, con una producción de 2.500 kilos por hectárea que es similar a la obtenida en los últimos cuatro años agrícolas en Uruguay.

Más allá de la paralización de las ventas de soja a futuro, todavía queda más de medio partido por jugar. Villamil estimó que seguramente “cerca del momento de la siembra haya otro empuje de ventas, pero sin duda dependiendo de los valores que se puedan conseguir”.

Incertidumbre. Mientras tanto, las perspectivas de mercado para la oleaginosa son inciertas. “Comenzamos un año hasta el 30 de junio con una recuperación de precios importante. Al 30 de junio, la posición inmediata en Chicago llegó a US$ 432 por tonelada, que comparado con el primer semestre de este año, mostró una recuperación de US$ 109 por tonelada”, recordó Villamil a El País.

A partir de esa fecha y hasta ayer, de esos US$ 109 que había recuperado perdió en la posición inmediata US$ 68 por tonelada.

Según Villamil, esa volatilidad “se debe a que iniciamos la campaña para el ciclo 2016/17, que comenzó con la siembra de la soja de Estados Unidos, se comenzó con una existencia más baja de lo que se esperaba, lo cual obligaba a que la cosecha americana fuera muy importante”.

El operador explicó que había una amenaza de un año Niña con humedad y lluvias por debajo del promedio, lo cual generaba la expectativa de que la cosecha podría tener dificultades de concretarse en la magnitud necesaria y eso le dio firmeza al precio. Cuando parecieron informaciones de clima que ponían en cuestión que hubiese un año Niña y se alejaron los pronósticos de sequía, confirmándose pronósticos buenos para el cultivo durante el verano, se generó un clima ideal para el cultivo y hoy estaría asegurando que gran parte de los niveles de humedad que existen en la superficie de soja americana, harían prosperar el cultivo. “Eso tiró abajo la ganancia que se había generado”, explicó el operador.

El principal de Agrosur recordó que “no hay que perder de vista que Estados Unidos es muy importante, pero apenas representa el 30% o 31% de la producción mundial de soja. Entre el resto de los productores, el Mercosur representa el 54%. Entonces, como todavía falta mucho más de medio partido por jugarse, vamos a entrar en una etapa de volatilidad como la actual cuando empecemos con la siembra y luego con la evolución del cultivo del Hemisferio Sur”, reconoció el operador.

Trigo. Respecto a este cereal, la exportación a Brasil también está paralizada. “Brasil estuvo ausente del mercado en el último mes y estamos con un saldo exportable muy importante por colocar”, reconoció Villamil.

La cosecha pasada tuvo algunos problemas con la calidad, debido a problemas climáticos, pero hay trigo de buena calidad para sacar.

A su vez, también los molinos argentinos no volvieron a importar. “Se preveía que Argentina, una vez liberada la importación, haría algunos negocios puntuales por trigos de alta proteína —para mejorar los niveles de calidad de su propio grano que también tuvo problemas—, pero que no tendría incidencia en el saldo exportable uruguayo”.

Semanas atrás, el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Diego Cifarelli, aseguró que hay posibilidades de que las empresas de molienda concreten nuevas importaciones de trigo uruguayo para corregir la calidad del cereal que tienen almacenado. Luego de 43 años sin negocios con Uruguay, la industria molinera argentina volvió a importar trigo uruguayo en mayo.

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