Agricultura

Argentina sigue pensando en más trigo uruguayo

Moliendas prueban las mezclas sin descartar nuevas importaciones

trigo

Pablo Antúnez

El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Diego Cifarelli, aseguró que hay posibilidades de que las empresas de molienda concreten nuevas importaciones de trigo uruguayo para corregir la calidad del cereal que tienen almacenado.

Luego de 43 años sin negocios con Uruguay, la industria molinera argentina volvió a importar trigo uruguayo este mes. En ese marco, ya ingresaron 290 toneladas por Colón, según la Bolsa de Cereales de Rosario. La última vez que entró trigo a la Argentina fue en 1973 desde los Estados Unidos, con casi 500.000 toneladas.

Cifarelli recordó en diálogo con El País que “el resultado del trigo uruguayo es el esperado” por las empresas. Según la visión del empresario, “hubo lotes buenos y algunos que no lo fueron tanto”, por lo que explicó que “las empresas que importaron la primer partida lo están probando” en distintas mezclas con el cereal que tienen para corregir calidad.

“Lo mismo ocurre en Argentina, cuando compras trigo, al no haber una gran segregación viene un trigo que es bastante mezclado”, agregó el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera.

Las empresas argentinas “siguen con la misma expectativa de conseguir lotes correctores”, por lo que “siguen negociando y viendo qué pueden conseguir”. El problema es que con la calidad que precisa Argentina Uruguay “no tiene tanta disponibilidad de trigo”, explicó a El País el broker Fernando Villamil, principal de Agrosur.

El operador agregó que existe “disponibilidad de trigo todavía, pero es poco el que tiene la calidad que requiere la industria molinera argentina”. El problema es que ambos países hubo problemas de calidad que afectaron la zafra.

Cifarelli se mostró bastante optimista en que las empresas argentinas puedan encontrar nuevos lotes de trigo con calidad acorde en Uruguay y dijo que “si hay los lotes que la molinería tiene para corregir nuestros trigos y el precio es acorde con lo que necesitamos, se seguirán haciendo operaciones, no hay ninguna restricción”.

Para él la única restricción que puede llegar a frenar nuevas importaciones es la calidad. “Argentina no tiene un problema de volumen, tiene un problema de calidad”, remarcó.

Al analizar el mercado de granos de su país y en particular el que rige para el trigo, el entrevistado reconoció que “está un poco más ofertado, pero con un problema grande en el tema de los parámetros de calidad en los lotes que van apareciendo, por lo tanto, nos hace seguir analizando la opción de Uruguay como viable”.

Pensando más en los próximos meses, Cifarelli sostuvo que se mantendrán los mismos problemas de falta de calidad para molienda hasta la nueva cosecha, a partir de fin de año —a partir de octubre, noviembre y diciembre— que es cuando comienzan a entrar los trigos nuevos”.

En ese marco, se mostró esperanzado en que “esos trigos sean superiores en calidad a los actuales. Creemos que el productor está sembrando en este momento con mucho más optimismo y ganas, porque tiene certezas de lo que vale el trigo y tiene reglas de juego mucho más claras”.

La industria molinera argentina, en principio, piensa que estos problemas que tuvo con la calidad del trigo, “no los vamos a tener y tampoco los vamos a tener en volumen. Parecería que es un escenario distinto, pero todo puede cambiar”, porque hay factores climáticos y otros aspectos que no dependen de la mano del hombre, explicó Cifarelli a El_País.

La Federación Argentina de la Industria Molinera había anunciado la posibilidad de importar trigo de Uruguay a principio de mes y ese anuncio se cumplió. Siempre estuvo claro que el cereal uruguayo iba a entrar a modo de prueba para ver si se podía corregir calidad en las diferentes mezclas con trigo argentino. En la cosecha pasada, en Argentina, la proteína contenida en el grano de trigo cayó de niveles del 11% a 8/9 por ciento. En lo que va del año los molinos compraron 2.129.200 toneladas del cereal, un 30% menos que a igual fecha de 2015.

Rurales EL PAIS