Agricultura / Argentina

Argentina prevé una siembra de maíz de 5,4 millones de hectáreas

La superficie de las últimas 17 campañas.

Las muy buenas reservas hídricas de gran parte del área agrícola nacional promoverían un aumento en la superficie destinada al cereal, estima la Bolsa de Cereales. Daniel Acker Bloomberg

Clarín – Argentina | Un informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que la superficie sembrada de la próxima campaña de maíz podría alcanzar las 5.400.000 hectáreas.

“Las muy buenas reservas hídricas de gran parte del área agrícola nacional promoverían un aumento en la superficie destinada al cereal”, indica el informe, a la vez que considera que “otro de los factores que continúan impulsando la incorporación del cereal en las rotaciones está vinculado al creciente problema de malezas resistentes y tolerantes que se va complejizando año tras año”.

“Frente a este panorama, la superficie prevista para el nuevo ciclo 2017/18 podría alcanzar las 5.400.000 hectáreas, cifra que refleja un incremento interanual del 5,9 % (Superficie Maíz 2016/17: 5,1 MHa) y se ubicaría como la más alta de las últimas 17 campañas marcando un nuevo récord”, asegura el texto.

“Buena parte de las 300.000 Ha adicionales, estarían ubicadas en el Centro y Norte del área agrícola nacional, particularmente las zonas NOA, Centro-Norte de Córdoba y el Núcleo Sur poseen los mayores porcentajes de incremento intercampaña”, detalla.

“Uno de los factores que impulsará la siembra de maíz con destino grano comercial está representado por la superficie que no podría sembrarse con cultivos de fina y por girasol en el Centro y Sur del área agrícola nacional. La amplia ventana de siembra que posee el cereal de verano, permite que los productores tengan varios momentos para realizar la incorporación del cultivo. Por otro lado, también se registra una competencia por área en la provincia de Córdoba con el cultivo de maní. Parte de los lotes maniseros del sur provincial se encuentran con problemas de anegamientos, lo cual genera presión por los cuadros del centro provincial que coinciden con los mejores lotes para sembrar maíz. En paralelo los aumentos en la siembra de trigo y girasol en las regiones del NOA y NEA, permitirá un incremento en la incorporación de lotes de segunda del cereal”, se lee en el informe.

“En cuanto a los motivos de la inclusión del cereal en las rotaciones durante esta campaña, continuamos relevando al menos dos factores de importancia a los largo de las zonas PAS”, destaca.

“Por un lado, el cultivo permite aprovechar agua proveniente de las napas lo cual es fundamental en sectores donde las últimas campañas el nivel de las mismas se encontró por sobre lo normal. Otro de los motivos está vinculado al manejo de malezas tolerantes/resistentes, problema que se releva en gran parte de las regiones productivas del país. La siembra del cereal permite rotar los principios activos utilizados para el control de malezas y mejorar la sustentabilidad de los sistemas”, subraya el escrito.

El texto considera también que “las precipitaciones que vienen registrándose durante gran parte de la actual campaña 2016/17 de maíz en vastas regiones del país, aseguran muy buenas reservas en los perfiles de cara a un nuevo ciclo”.

“Según nuestro informe agroclimático estacional del mes de agosto, estaríamos iniciando un período más cercano a un año ‘neutral’. El mismo tendría buenos registros de precipitaciones en la margen este de la región y algo más moderados en el oeste, a pesar de este pronóstico sectores con presencia de espejos de agua como el Sur de la provincia de Córdoba, el Oeste de Buenos Aires y el Norte de La Pampa podrían tener precipitaciones por sobre las estimadas por el modelo climático”, detalla.

“Las lluvias condicionarían las siembras tempranas en estas regiones por falta de piso, provocando que parte de los lotes presupuestados terminen incorporándose de manera tardía. Diferente es la situación en el centro y norte del área agrícola nacional, donde las lluvias apuntalarían las siembras tempranas. Por otro lado, se espera un fin del invierno-comienzo de primavera con irrupciones de aire polar que provocarían algunas heladas tardías, por lo cual el comienzo de las tareas de siembra estarán condicionadas a la evolución de las temperaturas durante las próximas semanas”, concluye.

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